miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tiempo de agua fresca



Había sabor a nido
y tibieza de hogar,
había olor a rocío
y esplendores de mar

La risa de los niños
la alegría de vivir,
comunión de cariño,
milagro de existir

Todo era transparente,
como un amanecer,
corrían indiferentes,
los días del querer

Ir y venir sin tregua,
referencia y verdad,
un tiempo de agua fresca,
de gracia y libertad

Y florecían fecundas,
las flores soberanas,
como un norte de cuna,
como dulces mañanas

Los recuerdos puntuales,
de la humana experiencia,
formaron los rituales,
de costumbre y constancia

Y la aurora temprana,
que se quedó en el río,
fue luz de madrugada,
con rumores de estío

Quedó una historia cierta,
formada de retazos,
páginas de agua fresca,
que coronó el ocaso

Y pasaron los años,
en nocturnos plateados,
sin mediar en tamaños,
de costas y legados

Y desde el horizonte,
que une los dos caminos,
se vislumbra una fuente,
de huella del destino
                                                                                          Diciembre 2008

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