domingo, 7 de noviembre de 2010

Cabalgando en la esencia de los sueños


Cuando el tiempo se cansa de si mismo
y las palabras pierden el sentido,
hay procesión de rostros que sin ritmo,
llegan a la mente a buscar su nido

Y nos empapa el agua del silencio,
nos sumergimos en la melancolía,
cabalgan encontrados  sentimientos,
que se alían con la ausencia de otros días

La noche impone su insomnio de quietud
y nos invita a caminar entre recuerdos
y un diluvio de imágenes de tul,
cabalgan en la esencia de los sueños

Desde el iris del aliento que anochece,
se dibujan imágenes perdidas
y un sentir sin ganas palidece,
en un peregrinar de horas vividas

Hay un río que me lleva hasta la orilla
y el viento se detiene en mi incongruencia,
en los poros hay dolor de despedida
y en el corazón,  sabor a desconfianza

Mi piel entonces desnuda sus temores,
entre nubes de encaje y horizontes
y un gastado hilo de dolores,
se pierde en el olvido de esa noche

Y fenece en mis pestañas el rocío,
la sonrisa se durmió en el alma
y fue un capitulo cerrado por el frío,
aquel mar de vigilias sin palabras.
                                                                                  Mayo  2007

Ocres de arrebol

 ¿Por qué negar la luz de las auroras?
¿Por qué ocultarse tras el velo del dolor?
¿Por qué teñir de tristeza las corolas?
¿Por qué dejar inconclusa una canción?

Suelta tu soledad como esas hojas,
del  otoño con ocres de arrebol
y que el viento de la eterna paradoja,
se las lleve con el calor del sol

Hoy vivimos lo inviolable de ser dueños,
de unos años sobrados de la vida,
que sembramos con páginas de sueños
y de momentos  de encuentro y despedida

El apaño de luceros que se impone,
nace en la madurez de la prudencia,
para afianzar en el alma decisiones,
que se resumen en huellas y vivencias

Porque la vida, tiene un doblez incierto,
un espejismo sin brillo ni esplendor,
pasa y se aleja, entre años de concierto,
dejando marcas de cansancio y decepción

Hay que vivir los años con ahínco
y concluir con altruismo de laureles,
sentir que cada día tiene su ritmo,
de blancos nardos, jazmines y claveles
                                                                                                       Septiembre 2007

Cabaña del ensueño



En  la lejana plenitud de una montaña.
perfumada de eucaliptos y rosales,
se asoma tímida y discreta una cabaña,
albergue de reposo y manantiales

Inquietante el río de los tiempos,
baña el espacio con símbolo de luna
y en las alas abiertas del recuento,
llega la magia de descanso y aventura

         Adentro, palpita la penumbra,
                   la chimenea con su rayo azul dormido,
                              despunta en luz bajo su propia sombra
                                                 y armoniza con el aire de los pinos

El intimo rubor de sus paredes,
se cierra en arcos de piedra y de madera,
vitrales encendidos las preceden,
desde la tenue claridad de la pradera

La lumbre, se dispone y se abre digna,
con ritmo de frío y de cocuyos,
la vigilia de lámpara encendida,
hace unidad de nostalgia y de murmullo

El silencio se adueña del presente,
el viento hace su ronda de hoja seca,
un perro aúlla, la soledad arremete
y río sigue su rumbo hasta su delta

En la distancia sigue firme la cabaña,
entre ilusiones de trigo y de sosiego,
enmarcada en la esmeralda que la baña,
como nube de luz de los ensueños
                                                                                    Enero 2008

Camino de esperanza

Es imposible atravesar la vida,
sin sufrir decepciones y quebrantos,
sin que el amor nos abandone un día,
sin eludir las horas de lamento

Es imposible crecer cuando el vacío,
debilita tenaz la voluntad,
cuando nuestro sentir se vuelve frío
y no hay incentivos para vivir en paz

           Se crece, si aceptando nuestras fallas,
         buscamos un camino hacia la enmienda,
          crecemos cuando el alma no desmaya
         y se refugia en la fe con oración y calma

      Siempre habrá un asidero en el camino,
 siempre habrá en nuestra vida una esperanza,
           es ungido de amor el peregrino,
    que busca a Dios en la luz y la alabanza
                                                                                                Agosto  2009

Con visos de cascada



Camino en los ayeres de un encuentro furtivo,
la sorpresa que aturde y no deja pensar,
la respuesta que llega de un instante emotivo,
la dormida parodia que logra despuntar

Y fue solo un instante, un momento fugaz,
que encendiera las luces que mantengo apagadas
y el estrépito empeño de la intriga mordaz,
se quedo entre mis sueños con visos de cascada

La alerta me confunde y el corazón se inquieta,
predomina el decoro, la integridad se impone
y el rubor del momento de ligera flaqueza,
matiza los espacios que lo cabal supone

Y sigo transitando entre gente bohemia,
con callado silencio que dibuja sonrisas,
sigo siendo agua fresca que riega las gardenias,
del jardín de la vida que perfuma la brisa
                                                                                              Mayo  2004

Romería de luceros



Estoy frente al silencio de lo eterno,
en instantes seculares y concientes
y en esta noche de claridad de espejo,
busco el porque de mi ahora y de mi siempre

Quiero evadir las luces caprichosas,
que le infunden temor a mi presente,
quiero eludir las noches sigilosas,
con sus rituales pausados e inmanentes

Y en esta inmensidad de azul y tiempo,
me encuentro con la voz de mi silencio,
se ilumina en destello el firmamento,
en un contraste de sueño y de concierto

Y nace de la alquimia del momento,
un sosiego que aligera mi cordura
y hace su nido en mi ser algún soneto,
de esos que cantan al amor y a la dulzura

Se resumen  amores y  olvidos,
en un desfile de mayos de mi ayer
y en las hojas sin color de un viejo libro,
encuentro la respuesta en romería de amanecer
                                                                                                                    Noviembre 2007

Un nuevo amanecer



Adormecía en mi ser la fe en la vida,
como un sol vespertino sin su brillo
y un preámbulo de luces esparcidas,
infundió de esplendores mis  motivos

El   instante de místico comienzo,
fue un despertar en armonía de pensamientos,
un aletear de vida y de  procesos,
un instante de elevados sentimientos

Y la experiencia de sentir en lo profundo,
de buscar y encontrar un renacer,
es un albor que ilumina nuestro mundo,
para  avezar la paz en nuestro ser

La fuente que aclara toda duda,
nos plena de armonía y reflexión,
cuando el nuevo amanecer que nos vincula,
es la magna energía de la creación

Es un agradecer cada mañana,
por la vida, por ser y por estar,
es un canto sublime de campanas,
son las razones blancas para amar
                                                                                  Julio  2008