En la lejana plenitud de una montaña.
perfumada de eucaliptos y rosales,
se asoma tímida y discreta una cabaña,
albergue de reposo y manantiales
baña el espacio con símbolo de luna
y en las alas abiertas del recuento,
llega la magia de descanso y aventura
Adentro, palpita la penumbra,
la chimenea con su rayo azul dormido,
despunta en luz bajo su propia sombra
y armoniza con el aire de los pinos
El intimo rubor de sus paredes,
se cierra en arcos de piedra y de madera,
vitrales encendidos las preceden,
desde la tenue claridad de la pradera
La lumbre, se dispone y se abre digna,
con ritmo de frío y de cocuyos,
la vigilia de lámpara encendida,
hace unidad de nostalgia y de murmullo
El silencio se adueña del presente,
el viento hace su ronda de hoja seca,
un perro aúlla, la soledad arremete
y río sigue su rumbo hasta su delta
En la distancia sigue firme la cabaña,
entre ilusiones de trigo y de sosiego,
enmarcada en la esmeralda que la baña,
como nube de luz de los ensueños
Enero 2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario