La vida le dio versos que anidaron en su alma,
Que rompieron silencio, de momentos de calma
La vida le dio sueños de ilusiones y encajes,
Le dio el amor eterno de horizonte y celaje
Y Dios le dio los hijos que son múltiplo y tiempo,
La fuerza y el prodigio de desafiar el viento
Le dio el fiel compañero de lides y de retos,
Deberes y luceros de un común universo
Es un hilo que teje sus manteles de estrellas,
Símbolo de pujanza, mujer de mil facetas,
Manantial de fragancia, de firmeza en sus metas
Como esculpe la piedra con sus manos de fuego,
Modela cada siembra de su fértil sendero
Y con su canto alegre despierta en otras aves,
El trinar que se aprende imitando las grandes
Cada paso en su vida ha sido un bello ejemplo,
Una historia de liras, amor y de respeto
Y en cada madrugada perfumada de lirios,
Una nube plateada le lega sus motivos
Yolanda es el abrigo, Yolanda es el consuelo,
Albacea de sus hijos, madre, artista y lucero
Hoy mira desde el puerto su intenso recorrido
Y ese cuadro perfecto, es emblema y es nido
Reflejo de totales, resumen de mil sumas,
De navegar los mares, de ocasos y de lunas
Primaveras y otoños, inviernos y veranos,
Entre brote y retoño, se han nutrido sus años
Y entre ayer y presente, como la luz del tiempo,
Se viste hoy con el siempre de un sublime concierto
Porque ella es ese punto entre mar y horizonte,
Que da brillo a su mundo de oblación y de norte
Y un rocío de mañanas, con fragancia de rosas,
Complementa su gala, de romance y de prosa
Agosto 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario