miércoles, 3 de noviembre de 2010

Epílogo triste




Él fue una estrella etérea en mi blanco camino
y en mi basta experiencia, fue la luz de mis ojos,
enrumbó nuestro mundo con perfil de destino
y juntos fuimos lluvia de sequías y de abrojos

Él fue entonces mi todo, claridad y presencia,
fue mi apoyo y mi guía, fue dulce madrugada,
fue mi verdad certera, fue voz en mi conciencia,
fue nota y melodía… canción desesperada


Él bordó sinfonías con ternura de cuna
y nuestro mundo espacio lo envolvió la añoranza,
pintó con los colores de arcoiris y luna,
las horas compartidas de hogar y de fragancia

Él se erigió en mis años y construyó caminos,
con sabor de mañanas, de vanguardia y de sol,
dejó la huella fuerte que germinó en los hijos,
con respuesta y destello de horizonte y valor

Él fue el Eros eterno en mi danza de vida,
él se quedo en mi tiempo nutriendo mis poemas,
se extravío en el camino de eterna siempreviva
y olvidó sus raíces de alegrías y de penas

Él sigue en el reflejo de una noche de lluvia,
él es la nota blanca que entristece mis sueños,
es el recuerdo vivo que conforta y alivia,
es epílogo triste de historias y de sueños
                                                                                            Marzo  2009

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