domingo, 7 de noviembre de 2010

El río de la vida


Río de vida, de soles y luceros,
cantar bravío que rompe la mañana,
despertar de colores que pintan los esteros,
con matices de causes que riegan la sabana

Volumen de agua dulce, con vuelos asonantes,
con su fonema propia de fuente y movimiento,
magia de espuma blanca que corre palpitante,
rompiendo en la distancia los ecos del silencia

La fuerza del encanto que lleva la corriente,
es una danza eterna, crepúsculo y pureza,
brillo que juguetea entre sombras y afluentes,
exaltación de sueños, de rumbos y piruetas

Río que resume en brumas, niñez y regalía,
que acompaña la chispa de cándida fragancia,
llega su transparencia de mística porfía,
a profanar descalza, travesuras de infancia

Rumor de la cadencia que en su lecho se aquieta,
se enarbola con luces, de lunas y veranos,
entonando las notas de festival de gresca,
en un canto a la vida que se nutre en los años

Deja entre arena y piedra, vertientes de recuerdos,
madrugada del tiempo que madura la espiga,
desafía los espacios, arrogante y sereno,
desde el estuario al delta, simboliza la vida

Viajero que pasea sus aguas por el cause,
hasta encontrar el punto de mar que lo recibe,
serpenteando en corriente de afán alucinante,
la metáfora simple de magia que los erige
                                                                                                  Abril 2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario